CÓMO APLICAR EL KEEPER TEST DE NETFLIX A TU STARTUP ¿LUCHARÍAS POR RETENER A ESTA PERSONA?

Publicado el 30 de septiembre de 2026

Cómo aplicar el Keeper test de Netflix a tu startup ¿Lucharías por retener a esta persona? 

Netflix ha hecho pública buena parte de su filosofía de trabajo en su documento de cultura empresarial. Uno de sus conceptos más conocidos es el keeper test de Netflix, un criterio que ayuda a sus managers a decidir qué personas quieren mantener en sus equipos.

Pero el keeper test forma parte de una idea más amplia: reducir procesos innecesarios, dar más autonomía y proporcionar suficiente contexto para que las personas puedan tomar decisiones.

Un buen ejemplo es su política de gastos, resumida en cinco palabras: “Act in Netflix’s best interests”. Pero ¿qué significa realmente este modelo y qué puede aprender una startup?

¿Qué es el keeper test de Netflix?

El keeper test de Netflix se basa en dos preguntas. Si una persona quisiera abandonar la empresa, ¿su manager intentaría convencerla para que se quedara? Y, sabiendo lo que sabe hoy, ¿volvería a contratarla?

Netflix integra este criterio dentro de su concepto de The Dream Team, que compara sus equipos con los de un deporte profesional: la prioridad es contar con las personas adecuadas para cada posición.

Si un manager considera que no intentaría retener a un empleado o no volvería a contratarlo, la compañía entiende que puede ser mejor para ambas partes separar sus caminos.

Sin embargo, el keeper test no pretende valorar a alguien por un único error. Netflix señala que debe tenerse en cuenta su historial completo y reconoce el valor de quienes experimentan, cuestionan el statu quo y pueden equivocarse mientras buscan nuevas soluciones.

Para un founder, la cuestión no es copiar este sistema, sino preguntarse si la empresa ha definido con claridad qué significa hacer una contribución excepcional.

People Over Process: menos reglas y más contexto

El keeper test se entiende mejor dentro de otra de las ideas centrales de la cultura de Netflix: People Over Process, es decir, poner a las personas por delante de los procesos.

La compañía parte de una premisa sencilla: cuando las personas tienen información, contexto y autonomía suficientes, pueden tomar mejores decisiones.

De ahí surge también el concepto context not control. En lugar de supervisar cada decisión, el manager debe ofrecer el contexto necesario para que el equipo pueda decidir por sí mismo.

Esto no significa que no existan normas. La autonomía funciona dentro de expectativas claras de comportamiento y responsabilidad. La diferencia está en intentar no convertir cada posible situación en un procedimiento.

La política de gastos de Netflix, en cinco palabras

Esta filosofía también se refleja en algunas de las políticas internas de Netflix. Su política de vacaciones se resume en dos palabras, “Take vacation”, y su política de gastos en cinco: “Act in Netflix’s best interests”.

La idea no es eliminar cualquier norma, sino evitar procesos innecesarios y confiar en el criterio de los empleados.

Para una startup, este planteamiento puede resultar especialmente interesante cuando el equipo empieza a crecer. Crear una regla para cada problema puede acabar generando más excepciones, autorizaciones y burocracia.

El reto está en encontrar el equilibrio entre establecer controles cuando son necesarios y permitir que las personas puedan tomar determinadas decisiones por sí mismas.

¿Cómo encaja el keeper test de Netflix en la gestión del talento?

El keeper test tampoco funciona de forma aislada. Netflix defiende una cultura de feedback continuo, en la que las conversaciones sobre rendimiento forman parte del trabajo cotidiano y no se reservan únicamente para una revisión anual.

Además, identifica ocho valores especialmente importantes en sus empleados: generosidad, criterio, franqueza, creatividad, valentía, inclusión, curiosidad y resiliencia.

En este contexto, autonomía y responsabilidad van juntas. Dar libertad para decidir implica aceptar que pueden producirse errores. Netflix considera que ese riesgo puede compensarse con decisiones más rápidas, equipos más autónomos y mayor capacidad de innovación.

¿Qué puede aprender una startup de Netflix?

Una startup no necesita copiar literalmente el modelo de Netflix. Su tamaño, recursos y etapa de crecimiento son diferentes. Lo útil es trasladar algunas de sus preguntas al día a día:

  • ¿Qué decisiones necesitan realmente aprobación?
  • ¿Qué información necesita un empleado para decidir por sí mismo?
  • ¿Qué procesos aportan valor y cuáles añaden burocracia?

La misma lógica puede aplicarse a la gestión del talento. El keeper test invita a preguntarse qué personas son clave para la siguiente etapa de la compañía y, sobre todo, por qué. Esa valoración debería basarse en contribuciones concretas, no en afinidades personales.

La principal lección de Netflix no es que todas las startups deban tener políticas de cinco palabras, sino que cada regla y cada proceso deberían tener una razón clara para existir.

A medida que una empresa crece, su cultura se refleja cada vez más en decisiones concretas: quién puede decidir, cómo se da feedback, qué ocurre cuando alguien se equivoca y cuándo merece la pena crear una nueva norma.

Una buena cultura no consiste en eliminar todos los procesos, sino en saber cuáles son realmente necesarios.